El fin de semana pasado (1-3 de septiembre) , que se celebraba el “labor day” en USA, lo pasamos en el centro de Oregón. Allí el término “Lejano Oeste” alcanza su máxima expresión. Porque habitualmente estamos en el Lejano Oeste, pero ahora me refiero al que está, además, lejos de la autopista.
A Gabi le hacía mucha ilusión ver que se cuece por allí, y de paso ver la “Monkey Face”, que es una pared muy famosa entre los escaladores (y ex-escaladores).
Llegamos a Sisters (un pueblo muy vaquero) el sábado a la hora de comer, y nos encontramos con un mercadillo muy del Oeste por el que dimos una vuelta.
El grupo Country que amenizaba el evento, no tenía desperdicio
Lola y Sara delante de una tienda india
Lola y Sara como en su casa entre los indios …
De allí nos fuimos a Smith Rock, que es un parque natural y paraiso de escaladores.
En Smith Rock sólo se puede fumar dentro del coche … Allá te ahogues!
Vista del cañón de Smith Rock
Como el parquing estaba bastante más arriba que el cañón, no pudimos ni plantearnos el bajar al río y acercarnos a las paredes de Smith Rock. Con el cochecito y las tres enanas hubiera sido una misión imposible. Nos tuvimos que conformar con pasear alrededor del cañón.
Lola y Sara viendo los ciervos que paseaban a sus anchas
Sara aprovechando para hacer una llamada a la abuela
Gabi, Lola y Sara disfrutando del paisaje
Otra vista de Smith Rock
Lola iba encantada haciendo equilibrios sobre las rocas
Sara iba feliz y a su ritmo, cogiendo bolitas
Lola y Sara mirando una lagartija
Allí hay superpoblación de lagartijas como cocodrilos. Que además no respetan al género humano y lo miran con todo el descaro. Mi madre se hubiera suicidado!
Lola buscándole el interés a la vista
Cartel informativo, sobre escalada.
Se nos hizo de noche, así que al hotel y a dormir. Con la pena claro, de no haber podido bajar al cañon, dar la vuelta a la montaña, trepar un poquito … Me emociono sólo de recordar cuanta (pero cuantísima) pena!!
El domingo a las 7am ya estabamos arriba dispuestos a verlo absolutamente todo. Empezamos con el río Metolius y su piscifactoría.
Lola y Sara dieron de comer a los salmones un pienso especial que vendían allí.
Comimos al lado del río, y luego seguimos su curso, que supuestamente era espectacular. La parte espectacular no la vimos! Un río sin ningún movimiento, y con un caminito bien estrecho que no las hizo pasar canutas para andar con el cochecito. Había un montón de árboles caídos y una culebra. Muy mona!
Nos fuimos de allí, y mientras nos íbamos, descubrimos que no se había nublado sino que se estaba quemando el monte (unos 3100 acres). Lo curioso es que no olía a quemado donde habíamos estado paseando, pero la nube de humo (que parecía una normal) la teníamos encima totalmente.
Llegamos al río Deschutes, donde dimos otro paseo de un par de millas. Lola y Sara aguantaron como campeonas. Íbamos en busca de cataratas, pero solo vimos unos rápidos. Nos quedo la duda de por qué si habíamos pagado por alimentar a los salmones en el río anterior, nadie nos pago a nosotros por alimentar a los mosquitos en éste. Porque se pusieron morados!
Sara ya posa como una profesional!
Y Lola también.
A las dos les va lo de posar …
Los rápidos del río Deschutes
Una foto de todas después de una milla de paseo …
Lola buscando la mejor postura para salir en la foto y Gabi atacado.
Del Deschutes River, nos fuimos al “Lava Cast Forest”. Es un bosque de moldes de lava, dejados por las lenguas de lava que expulsó el volcán Newberry hace 6000 años. Lo típico! Lava que arrasa el monte, envuelve los troncos más grandes (los pequeños se los lleva por delante directamente) se solidifica (quemará el árbol, digo yo) y crea un bosque lleno de agujeros y piedras.
Paseamos un poco por entre las piedras y nos sacamos fotos en los moldes.
Del bosque nos fuimos al hotel, donde Lola y Sara disfrutaron de una estupenda sopa de lata, que todavía me da asco recordar. Pero a ellas les encanta. Sara no paraba de repetir: “Es riquísimo, mamá!”. Yo, Flipo!
Y sin más se quedaron dormidas …
Lo que pasó el lunes lo dejo para el siguiente post, que éste se me está haciendo un poco pesadete!