Salimos el día 21 a las 13:30 rumbo a Sacramento. Con el coche bien lleno de maletas y de niñas.
Por suerte los profes de la guardería habían decidido regalarles cosas a las niñas: Un par de floreros con agua y flores incluida, unas bolas de caramelo cargaditas de colorante, cartas,… Genial, porque no ibamos a volver a casa, así que había que llevarse todo de paseo por California.
En la foto se ve la gracia de las bolas y que Sara es una artistaza. ¿A que no diríais que esta despierta?
Llegamos a Sacramento sobre las 22:30. ¡A dormir directamente!
Por la mañana desayuno y hacia Los Angeles.
No contabamos con que era sabado justo antes de navidad, y nos cogió la operación salida de lleno. Un trayecto de 5 horas se convirtió en uno de 7 horas.
Por fin vimos la luz
En el hotel descargamos y nos fuimos a Santa Monica a dar un paseito.
Después de un gran paseo, cogimos el coche y recorrimos Beverly Hills, Bel Air y West Hollywood.
Las fotos son muy oscuras, pero básicamente vimos mansiones espectaculares, iluminadas y decoradas tal y como lo hizo “El principe de Bel-Air” en un capítulo navideño, y tal y como hemos visto que hacen en Corvallis. No importa el tipo de casa, el estilo de decoración es igual de… americano.
Al hotel, a ver una peli y a la cama:
Ya se que no suelo escribir pero…si no lo digo reviento! Que envidia me estáis dando con el viejecito!!! No les estaréis malacostumbrando? Cuando vuelvan el planazo va a ser llevarles a Archanda o a la poza de Zaldibarcho!!! Las niñas nos van a mirar con cara rara Maria!
Un bs muy fuete!
Son guapas, guapas, guapas, reguapas y reguapíiiiiiiiiisimas, y tienen una expresión maravillosa que no es Durana aunque nos fastidie lo nuestro.
Maite